“Todos remamos para el mismo lado”

Casi una semana después de alzarnos con el título de la Liga Endesa 2018/2019, y con nuestros jugadores y equipo técnico disfrutando ya de unas más que merecidas vacaciones, es hora de sentarnos tranquilamente a evaluar el devenir del conjunto madridista en estos últimos nueve meses.

Otra temporada que se va. Un año más repleto de viajes, partidos, emociones, altibajos, lesiones, rumores…y, por supuesto, mucho, mucho baloncesto.

Ganar la ACB en casa del máximo rival aporta siempre un plus a la euforia post triunfo, pero, en mi más que modesta opinión, estoy segura de que nuestros jugadores habrían apreciado y celebrado este título con la misma intensidad aunque se hubiera ganado en el quinto partido en el Palacio. Tras 83 partidos disputados, habiendo ganado la Supercopa (os lo vuelvo a recordar a algunos porque parece que se os ha olvidado), y con los tropiezos de la Copa (o, mejor dicho, el robo) y la Final Four, cerrar el curso con el trofeo de la ACB en los brazos nos deja el mejor sabor de boca posible.

Un año más, el Real Madrid Baloncesto ha vuelto a demostrar que el hambre de títulos no desaparece, y que a pesar de los tropiezos, es capaz de levantarse y volver a la pelea. No creo que les podamos pedir nada más. Nuestros jugadores luchan hasta el último segundo, dejándose la piel, el sudor, las lágrimas y hasta la sangre por el escudo que defienden, y nosotros, como afición, debemos estar muy orgullosos. Pablo Laso y sus hombres nos han devuelto la ilusión, y eso, queridos amig@s, es lo mejor de todo.

¿Pasamos a las evaluaciones individuales?

1. Fabien Causeur: jugador regular donde los haya, el bueno de Fabien ha hecho un final de campaña absolutamente impresionante. Estos últimos meses de competición hemos sido testigos del potencial que tiene el francés, del gran jugador de equipo que es y de lo bien que se adapta al estilo de Laso. Su renovación está en el aire, pero nosotros lo tenemos claro: Fabien, quédate.

3. Anthony Randolph: cuando está centrado, es un jugador imparable. Si bien es cierto que hay partidos en los que desconecta y desaparece del juego a pesar de estar en la pista, Anthony sigue siendo clave. Anota, tapona, rebotea, defiende, postea. Hace de todo, y todo bien. Tiene contrato en vigor, por lo que seguirá vistiendo de blanco. Sigue sonriendo, Toñejo.

5. Rudy Fernández: uno de los pilares fundamentales del equipo. Un año más, queda demostrado que Rudy es esencial. Quizá ya no tiene el mismo impacto en ataque que solía tener hace unos años (aunque sus porcentajes desde el triple este curso han sido buenos), pero en defensa es fundamental, su capacidad de anticipación es brutal y su carácter impulsa al resto del equipo en los momentos más difíciles. Tiene contrato, así que aquí se queda. Rodolfo forever.

7. Facundo Campazzo: sin duda alguna, el mejor jugador del conjunto blanco esta temporada. Los dos años de cesión en Murcia sirvieron para destapar al verdadero Campazzo, un tipo nacido para ser jugador del Real Madrid. Ha sabido asumir con maestría el rol de base principal, dirigiendo el juego madridista a placer mientras se encargaba de desquiciar a sus rivales al mismo tiempo. Intenso en defensa, incansable, con manos de carterista y puro carácter argentino, Facu ha sido el mejor de los suyos, y lo que es aún mejor, ha hecho mejores a sus compañeros. Tiene contrato, y a pesar de que la NBA le ha querido tentar, su deseo es quedarse en Madrid. Qué bueno que volviste.

9. Felipe Reyes: el capitán blanco se mantiene como la base de la columna vertebral del Real Madrid, aunque en los últimos meses ha sido más un pilar emocional que físico. No ha disputado muchos minutos en las últimas semanas (de hecho, sólo pisó la pista del Palau en el último partido para alzar el título), pero siempre que ha estado en la cancha, ha aportado positivamente. Su figura aporta estabilidad, y es el mejor ejemplo para los jóvenes, tanto dentro como fuera de la pista. Renovó por un año más. El tiempo dirá si es el último. Pase lo que pase, Felipe, eres eterno.

14. Gustavo Ayón: de más a menos durante el curso. Aunque nos duela decirlo, lo cierto es que Gustavo no ha hecho una buena temporada. Nos ha tenido acostumbrados a tales recitales por su parte durante los últimos años que ha costado verle tan “perdido” por la cancha. Quizá se deba a que Tavares le ha “arrebatado” la titularidad, o a lo mejor sus circunstancias personales le han perjudicado, quién sabe. Ayer mismo se confirmaba su marcha del club blanco tras cinco años. Ayón abandona Europa con la esperanza de tener minutos en la NBA. Gracias por todo, Titán.

16. Santiago Yusta: a pesar de no haber disputado tantos minutos como seguro que le habría gustado, Santi ha aprovechado todos los momentos que ha tenido en pista al máximo y ha cuajado buenísimas actuaciones. Joven, con talento y muy trabajador, el alero madrileño quiere jugar más, por lo que todo apunta a que se marchará. Novias no le van a faltar.

19. Melwin Pantzar: poco podemos decir del joven sueco. Llegó al primer equipo como tercer base y con la ilusión de seguir creciendo, pero no ha podido ser. Ha sido el descarte técnico en el 99% de partidos, y ahora habrá que pensar qué hacer con él. ¿Saldrá cedido?

20. Jaycee Carroll: que Jaycee sigue siendo uno de los mejores (sino el mejor) tiradores puros de Europa lo saben hasta en la Conchinchina. Siempre discreto y humilde, el de Wyoming es pieza clave para Laso, a pesar de que en los últimos partidos ha disputado menos minutos de lo habitual debido, quizá, a la explosión de Causeur. Tiene contrato, nos tiene robado el corazón a todos y aquí se va a quedar. Ay, ese bendito triple.

22. Edy Tavares: el pívot más determinante de Europa. Así, sin más. Tavares llegó al Real Madrid para cambiar los esquemas. Junto a Campazzo, ha sido de lo mejorcito del conjunto blanco esta temporada. Dominador, intimidador bajo los aros, y con un tiro de corta distancia más que aceptable, el caboverdiano se ha convertido en el terror del Viejo Continente (para sus rivales, claro está), y en una de las piezas fundamentales del club. Hace apenas unas horas se hacía oficial su renovación por cinco temporadas más. Edy no se va.

23. Sergio Llull: él mismo lo dijo en la entrevista post partido tras ganar la Liga ACB: “Llevo dos años de mierda”. La maldita lesión de rodilla que sufrió hace dos veranos todavía le da problemas, y eso ha lastrado su aportación al equipo. Pese a todo, el base madridista no ha perdido su carácter ganador, ni su pasión por el escudo. Más que dispuesto a dejarle las riendas a su buen amigo Campazzo debido a sus problemas físicos, Sergio trabaja ya para recuperar su mejor versión la próxima temporada. Las mandarinas volverán a marcar el camino a seguir.

24. Gabriel Deck: el argentino ha aprobado de sobra su primer curso como madridista. Pablo Laso ha dejado claro que le considera una pieza importante de su plantilla, y es que Deck ha causado una buena primera impresión. Ha ido ganando minutos a medida que transcurrían los meses, y eso se debe a su trabajo y a su talento. Postea, defiende, rebotea, lucha, y tiene un tiro aceptable. Algo me dice que vamos a verle crecer aún más la próxima temporada. ¿Habrá algo que le haga cambiar de expresión?

25. Klemen Prepelic: aterrizó en Madrid después de haber causado sensación en el Eurobasket de hace dos veranos, y aunque es cierto que tiene muy buen tiro, en los pocos minutos en los que le hemos podido ver en pista se ha notado que le falta “rodaje”. Se comenta que va a ser cedido la próxima temporada, pero desde el club aún no se han pronunciado al respecto. Tiempo y paciencia, Klemen.

32. Ognjen Kuzmic: no hemos tenido la oportunidad de disfrutar del pívot serbio en los dos años que lleva aquí, ésa es la realidad. Primero, por su gravísima lesión de rodilla que le tuvo parado toda la temporada pasada, y segundo, porque una vez recuperado, Laso no ha sabido meterle en rotación (el mismo Pablo lo reconoció). Lo único que puedo decir de él es que es un gran profesional, pues en ningún momento se le ha visto u oído decir nada en contra de su falta de minutos. Desde hace unas semanas se da por hecho que regresará al Estrella Roja de Belgrado el próximo curso. Una lástima.

33. Trey Thompkins: a pesar de que ha tenido algún que otro altibajo, Trey es un jugador muy valioso. Tiene una muñeca letal, y cuando entra en trance no hay poder humano capaz de defenderle, pero es que además juega al poste, defiende y hasta rebotea. Por si fuera poco, es un gran jugador de equipo al que no le importa sacrificar sus estadísticas personales en beneficio del bien colectivo. Su contrato sigue en vigor, y vamos a seguir disfrutando de él. Nos vemos en el 6’75, Trey.

44. Jeffery Taylor: el madridismo ha vuelto a enamorarse del sueco este año. Jeff llegó como un especialista en defensa, y lo es, pero en estos últimos meses hemos visto también al Taylor más completo. Ese Taylor agresivo que se come el aro a una o dos manos en un 360º para deleite de su afición, ese Taylor que entra en la zona de tal manera que los demás tienen que apartarse, ese Taylor que desde la esquina falla muy pocos triples. Claro que también le hemos visto fallar algún mate o canasta tan clara que hasta dolía verle errar, o marcarse un jugadón para cargarse de faltas al minuto siguiente, pero esa filosofía “una de cal, y otra de arena”, es una de las razones por las que nos gusta tanto este jugador. El sueco se ha llevado el protagonismo en varios partidos importantes, y por ello el club le ha renovado por tres años más. La sueca se queda.

Pablo Laso: concluye la octava temporada del técnico vitoriano al mando de la nave madridista, y, un año más, queda más que demostrado que club y entrenador estaban predestinados a unir sus caminos. La filosofía de Laso ha cambiado la historia reciente de la sección, y ha devuelto la ilusión no sólo a la afición, sino a los jugadores. Pablo sabe llevar el vestuario, sabe cómo gestionar los egos y formar una familia en la que todos trabajan y se sacrifican por el bien común. A pesar de que pueda haber tenido algún que otro fallo (es humano), el palmarés habla por sí solo: 5 Ligas, 5 Copas del Rey,  2 Euroligas, 4 Supercopas, 1 Intercontinental. 17 títulos, 19 finales de 24 posibles. En ocho años. Ahí queda eso. Las lasinas como modo de vida.

Vamos a dar por concluido este artículo con la siguiente reflexión: “¿cuál es el secreto del éxito del Real Madrid Baloncesto?”. 

La respuesta la encontramos en las palabras de Facundo Campazzo tras ganar la Liga Endesa: “Acá mueren los egos y todos remamos para el mismo lado”. 

Señoría, no hay más preguntas.

Fuente imágenes: ACB Photo

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