Presentación “Fernando Martín, instinto ganador”

Este sábado, 5 de octubre, en @TodoRMBasket tuvimos el privilegio de asistir a la presentación del libro “Fernando Martín, instinto ganador”, de Javier Balmaseda. El acto, que tuvo lugar en la Universidad Europea de Madrid, contó con la presencia de Antonio Martín, hermano de Fernando y presidente de la ACB, entre otras caras conocidas.

Sábado soleado y cálido en Villaviciosa de Odón, Madrid. En las maravillosas instalaciones de la Universidad Europea, todo está listo para que, a las 12 de la mañana, empiece el acto de homenaje a Fernando Martín y presentación del libro que Javier Balmaseda ha escrito sobre la añorada leyenda del baloncesto español, con hasta 470 testimonios de amigos, rivales, compañeros y seguidores del mito blanco (incluido mi compañero Álvaro Rodríguez, jefe de @TodoRMBasket), que permiten descubrir de una forma más íntima a la persona que se escondía detrás del jugador. El libro, ya a la venta, puede adquirirse en Amazon.

Desde nuestra privilegiada posición en las graderías de la cancha de baloncesto en la que se celebró la presentación, y habiendo llegado con tiempo suficiente, pudimos observar todo lo que sucedía a medida que se acercaba el momento. Varios alumnos de la universidad se encargaban de colocar las sillas en las que se iban a sentar los familiares, amigos y miembros de la prensa, mientras Javier Balmaseda recibía a todos los invitados que podía con una sonrisa humilde y una mezcla de emoción y nerviosismo propia de un momento como el que estaba viviendo. Poco a poco, se fueron llenando los asientos, mientras la expectación crecía.

No es ningún secreto que la persona a quien todo el mundo esperaba era Antonio Martín, que fue rodeado por un numeroso grupo de aficionados deseando hacerse una foto con él en cuanto puso un pie en el pabellón. Por allí pululaban también “rostros” conocidos de Twitter como @PabloLolaso, periodistas de nivel como @blasradio y leyendas baloncestísticas como Rafael Rullán y Lolo Sainz.

Si tuviera que destacar un sentimiento presente en todo el evento, sería, sin duda alguna, la emoción. La que se veía en la mirada de Javier Balmaseda, la que hizo que Antonio Martín y Paloma López de Toledo (íntima amiga de Fernando) derramaran alguna que otra lágrima al recordar al homenajeado, la que se oía en los mensajes que enviaron ex compañeros de equipo como Joe Arlauckas y la que casi se podía palpar en cada centímetro del pabellón. La anécdota divertida de la mañana la protagonizó el micrófono, pero ni eso consiguió disipar la atmósfera de añoranza y respeto absoluto que se respiraba.

Y ya que hablamos de anécdotas, me gustaría compartir una que considero el mejor ejemplo para ilustrar lo que estoy intentando transmitir en este artículo. A mi lado se sentó un aficionado que se describió a sí mismo como “un friki del basket” y que llevaba puesta la camiseta de Portland Trail Blazers con el 10 a la espalda. Este buen hombre, de mediana edad, me pidió que le vigilara la mochila que llevaba mientras él iba a hacerse una foto y saludar a Antonio Martín. Cuando volvió, me enseñó orgulloso la fotografía con el presidente de la ACB, y el autógrafo que Rafael Rullán le había dejado en un libro de baloncesto que cargaba también y en el que tenía otros autógrafos más valiosos que el oro, como el de Delibasic. El buen hombre temblaba de la emoción. Temblaba. Según me contó, admiraba muchísimo a Fernando, y estaba de lo más emocionado con la publicación del libro. A su lado, un padre de familia venido de Almería para la ocasión, entabló conversación con él y, poco después, les oí intercambiar números de teléfono, pues ambos compartían la pasión por este maravilloso deporte del balón naranja.

Una vez concluido el acto (conducido por Francisco López, decano de la facultad de Ciencias del Deporte y la Salud de la Universidad Europea), se inauguró oficialmente el museo temporal sobre Fernando Martín que permanecerá en la universidad durante los próximos tres meses y en los que diferentes coleccionistas, instituciones, familiares y amigos habían donado varios objetos que pertenecieron a Fernando, como la medalla de plata lograda en Los Ángeles 84 o un par de sus zapatillas de baloncesto, entre otros muchos tesoros.

Se van a cumplir 30 años de ese fatídico 3 de diciembre de 1989 en que Fernando desapareció para siempre, pero estoy si hay algo de lo que estoy segura es de que la muerte no es el final si en la Tierra todavía hay gente que te recuerda y te lleva en el corazón. Fernando Martín estaba en ese acto con todos nosotros, y mientras mantengamos con vida su recuerdo, ahí seguirá.

Muchísimas gracias a Javier Balmaseda por invitarnos a vivir un día tan especial.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s