¿Dónde quedó el sentido común?

El deseo de Facundo Campazzo de abandonar el Real Madrid y poner rumbo a la NBA ha vuelto a encender la chispa de la discordia y la “traición” entre los seguidores del club blanco, lo que me lleva a preguntarme: ¿dónde quedó el sentido común?

Soy plenamente consciente de que lo que voy a dejar escrito a continuación me va a acarrear muchas críticas, y, posiblemente, más de un insulto, pero es una opinión personal que llevo mucho tiempo queriendo hacer pública, pues realmente creo que no soy la única que piensa así. O eso quiero pensar.

No me gustan los extremismos. De ningún tipo. Social, político, deportivo o de lo que sea. Quizá es por eso por lo que me cuesta tanto entender y hasta me duele ver como algunos pasan de adorar a un jugador de su propio equipo a odiarle simplemente porque ha tomado la decisión de ampliar sus horizontes profesionales.

Vamos a hacer un ejercicio. Imaginad que sois un deportista profesional, de élite. Habéis sacrificado muchas cosas durante vuestra vida por vuestra carrera, aún sabiendo que la vida profesional de un atleta es muy, muy corta. Pese a todo, no os importa. Pasáis horas, meses, días, años entrenando, mejorando, con la ilusión de poder llegar a lo más alto algún día. Hay pocas posibilidades de ello, pero no os rendís. Y entonces, llega un día en que un equipo grande se fija en vosotros. Un equipo lleno de estrellas, que opta a todos los títulos, que juega en dos de las mejores ligas del mundo. Os unís a ese equipo, trabajáis más que nunca para ganaros cada segundo que pasáis en la pista. Los aficionados se rinden a vuestro talento, os empiezan a ver como a un ídolo, os adoran. El equipo va bien, os gusta la ciudad, sois felices. Vuestra familia es feliz. Pasan los años, estáis en vuestro mejor momento, se os considera uno de los mejores jugadores de todo un continente. Y es entonces cuando recibís una oferta de la mejor liga del mundo. Donde juegan los mejores. La liga con la que lleváis soñando desde vuestra niñez, probablemente el motivo por el que decidisteis ser deportistas de élite. Vuestra meta definitiva, vuestro gran objetivo. Habéis trabajado toda vuestra vida esperando este momento.

Y entonces aparece el gran debate: ¿qué hacer? Estáis en uno de los mejores clubs del mundo, tenéis un papel importante en el equipo, se os valora. En lo personal, vivís en una gran ciudad, vuestra familia está a gusto. Sois felices así, sí, pero queréis más. Queréis probar suerte en la mejor liga del mundo. Y es perfectamente lícito. Sin embargo, y a pesar de que en ningún momento habéis hablado mal de vuestro todavía equipo y aunque vuestra actitud y profesionalidad han sido intachables, en cuanto anunciáis vuestro deseo de cambiar de aires, los mismos aficionados que antes besaban el suelo por el que pisabais, os escupen. Os insultan. Os tachan de traidores.

¿Por qué? ¿Por seguir vuestros sueños? ¿Por querer mejorar? E, incluso aunque os queráis ir a un equipo en una liga inferior pero cuyo sueldo es mayor, ¿qué tiene de malo? ¿A qué tanto odio? ¿Es que es un crimen querer estar entre los mejores o querer ganar más dinero para cuando llegue el momento de colgar las botas?

Lo siento, pero este tipo de actitudes no las entiendo. Quizá se nos ha olvidado el pequeñísimo detalle de que los deportistas son personas, y no nos pertenecen, aunque defiendan el escudo del equipo del que somos aficionados. Campazzo está en todo su derecho de tomar la decisión que considere pertinente para él, para su familia y para su futuro, al igual que hicieron en su día Doncic, Sergio Rodríguez o Mirotic, entre muchos otros. Y nosotros, como aficionados, no somos nadie para criticarles. Nadie.

¿Duele su marcha? Sí. ¿Le echaremos de menos? Sin duda, pero saldremos adelante.

En mi opinión, gran parte del malestar que ha provocado la posible marcha de Campazzo está relacionado con el hecho de que otros equipos están fichando mucho y bien este verano, equipos que han sido y serán rivales directos en la lucha por los títulos de la próxima temporada. Los humanos tenemos la manía de estar demasiado pendientes de lo que hacen los demás, en lugar de concentrarnos y contentarnos con lo que ya tenemos, que es mucho. ¿De verdad a estas alturas hay gente que puede considerar al Real Madrid de Pablo Laso un equipo inferior sólo porque se les pueda ir el base estrella o porque no se estén fichando grandes nombres?

No sé qué pasará la próxima temporada, si es que se puede disputar con normalidad. A Campazzo, si termina marchándose, le deseo todo lo mejor allá donde vaya, siempre. A vosotros, queridos seguidores y seguidoras que me leéis, que sois coherentes, que apoyáis al equipo contra viento y marea, que respetáis a los jugadores, que sois educados, os doy las gracias por haber aguantado mi “monólogo” hasta el final.

A los haters, a los que insultan, a los que se les olvida todo lo bueno que ha dado un jugador al equipo en cuanto decide marcharse, os digo dos cosas: una, que esto no es más que deporte y que hay cosas muchísimo peores en la vida, como por desgracia estamos viviendo desde hace meses; y dos, que si tanto les cuesta ser educados y mostrar madurez, que cierren la puerta y apaguen la luz al salir, por favor. Este tipo de actitudes son las que están matando al deporte.

Y ahora sí, me despido y abro el paraguas, a la espera de comentarios, críticas y hasta insultos.

Feliz verano a todos.

Fuente imágenes: ACB Photo.

4 comentarios en “¿Dónde quedó el sentido común?

  1. Lo escrito está muy bien razonado y estoy de acuerdo con el, pero hay algo que no se tiene en cuenta en el artículo y es lo que yo, como socio del Madrid, le pido. Que tome la decisión ya. Campazzo tiene que entender que por encima de él está el club. Y lo que no puede hacer es esperar a tomar la decisión al mes de septiembre una vez se inicie la temporada en Europa. Te quieres ir, perfecto. Paga su cláusula de 6 M y suerte en la NBA como se la deseamos a Doncic, Willy, el Chacho o Mirotic. Pero el club tienen que saber con certeza con quien cuenta. No vale “a lo mejor me voy si encuentro una oferta que me interese y pueda asumir la cláusula” y eso es lo que tiene que exigirle el club. Si no tienes la seguridad… te espera un añito y la temporada siguiente seguro que es más normal

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    • Gracias por tu comentario. Según hemos sabido por Gigantes del Basket, Campazzo comunicará su decisión final al club a finales de esta misma semana. Un saludo.

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  2. Hola, soy culé y es la primera vez que leo tu blog. Me parece un artículo de opinión excelente y válido para cualquier club, jugador e incluso me atrevería a decir que para cualquier ámbito de la vida en la que creamos que dar nuestro opinión o influenciar en un espectáculo o entretenimiento es de nuestra competencia.

    En primer lugar, la premisa inicial de que al otro lado hay personas y esas personas son importantes debería estar siempre por delante y ser irreprochable. Vale para cuando alguien del Barça critica a un jugador que se ha ido al rival, vale cuando te sientas en tu butaca y te apetece acordarte de la familia de un árbitro… son personas, todos con un talento muy especial, tratando de hacer su trabajo para entretenernos.

    En general, disfrutemos del juego, el baloncesto es seguramente uno de los deportes más bonitos para ver y tratar de entender. Mientras tenemos a jugadorazos como Campazzo en nuestro equipo gocemos, cuando nos venga a destrozar porque juega en el rival disfrutemos de su brutal nivel y a tratar, con la cabeza alta, de pararlo como se pueda. Y en cualquier caso, entendamos la postura de un profesional al elegir lo que él cree mejor para su carrera (en este caso apostando su salud económica).

    Ha estado pasando igual con Pau y la posibilidad de venir al Barça, aquí la gente no le perdona que no haya venido antes ¿antes? Antes de qué, de ganar 2 anillos, de volver a ser elegido all-star, de dejar de ganar unas cantidades ridículamente altas… No son pocos los “tribuneros” que afirman que Pau le debe algo al Barça y debería de haber venido a jugar perdiendo dinero y ganar la Euroliga. Ridículo ¿verdad? Igual de ridículo que alguien le pueda reprochar algo al Facu.

    Un abrazo y gracias por escribir tan bien sobre baloncesto, un placer.

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    • Hola, Carlos. Gracias por tu comentario. El problema de todo esto es que a los aficionados a veces se nos olvida que los jugadores son personas, no personajes de videojuego que controlamos a placer. Coincido con el tema de Pau y el Barça. Si hay un deportista al que no se le puede (ni se le debe) reprochar nada, ése es Pau Gasol. Es un tipo coherente, comprometido y educado. Para el Barça (y para todos los clubes ACB) sería un privilegio que Pau decidiera finalizar su carrera en España, pero si prefiere no hacerlo y quedarse en la NBA, está en todo su derecho. Ni el Barça le debe nada a Pau, ni Pau le debe nada al Barça. Es su vida y su carrera. Para mí, como aficionada al baloncesto, y a pesar de ser madridista, me encantaría tener a Gasol de vuelta, aunque sea en el equipo rival. Como tú muy bien has dicho, disfrutemos del juego. Deportividad y respeto ante todo. Un saludo.

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